La característica principal del Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) es tener una preocupación y ansiedad excesivas, persistentes y difíciles de controlar sobre un número de acontecimientos o actividades tales como el rendimiento laboral o escolar. Que la preocupación y ansiedad son excesivas significa que su intensidad, duración o frecuencia son desproporcionadas con relación a la probabilidad o impacto real del evento temido.
Las áreas más comunes de preocupación suelen hacer referencia a circunstancias de la vida diaria; son habituales temas como la familia, los amigos, las relaciones interpersonales en general, el dinero, el trabajo, los estudios, el manejo de la casa y la salud propia y de otros. Las preocupaciones pueden ser por cuestiones menores tales como faenas domésticas, reparación del coche o llegar tarde a un sitio o a una cita. En comparación con las preocupaciones físicas o económicas, las preocupaciones sociales parecen tener más peso a la hora de predecir la tendencia general a preocuparse.
Los niños y adolescentes con TAG tienden a preocuparse excesivamente por su competencia o la calidad de su actuación en el ámbito escolar o deportivo, incluso cuando no son evaluados. Los niños con TAG pueden mostrarse conformistas, perfeccionistas, inseguros de sí mismos e inclinados a repetir sus trabajos debido a una insatisfacción excesiva con resultados que no son perfectos. Buscan en demasía la aprobación y requieren ser tranquilizados en exceso respecto a su actuación y otras preocupaciones.
El perfeccionismo patológico es un problema frecuente en muchos pacientes con TAG y se traduce en fijarse objetivos demasiado exigentes para uno mismo, centrarse en los errores más que en el progreso logrado en conjunto, valorar la consecución de las metas en términos de todo o nada y considerar como fracaso cualquier logro que no satisfaga las metas (excesiva autocrítica). Según Shafran, Cooper y Fairburn, el perfeccionismo patológico se da cuando la evaluación de uno mismo depende excesivamente de la búsqueda resuelta y logro de normas autoimpuestas y personalmente exigentes en al menos un área significativa de la vida y a pesar de la ocurrencia de consecuencias adversas (provoca: humor deprimido, aislamiento social, insomnio, baja concentración, comprobaciones repetidas del trabajo realizado, tiempo excesivo para completar tareas, posposición de tareas).
Algunas pautas útiles para combatir el perfeccionismo patológico son trabajar con el cliente para que este:
- Identifique su perfeccionismo como un problema y comparta la formulación del mismo. Dentro de esta formulación es importante que el paciente comprenda que está haciendo depender toda la evaluación de sí mismo de un aspecto particular de su vida o de sólo unos pocos.
- Establezca objetivos terapéuticos. Uno de los principales debería ser ampliar el número de aspectos de la vida en los que basar la evaluación de sí mismo.
- Haga una revisión histórica de cómo surgieron sus creencias perfeccionistas. Estas suelen ser el resultado de padres exigentes. Darse cuenta de esto puede ayudar a relativizar las cosas.
- Enumere y sopese las ventajas y desventajas de querer hacer las cosas perfectamente. Posibles ejemplos de ventajas y desventajas son:
- Ventajas: me motiva a esforzarme para hacer bien las cosas, hago un buen trabajo a veces y me siento satisfecho por ello; se me valora el buen trabajo que hago; me siento protegido de la crítica, el fracaso o la desaprobación si las cosas salen bien.
- Desventajas: siento una gran ansiedad que me impide muchas veces hacer las cosas tan bien como puedo; evito hacer cosas para no correr riesgos, con lo que pierdo oportunidades y no cometo errores necesarios para aprender; evito la crítica de los demás, la cual ayuda a mejorar; invierto demasiado tiempo; otros que no son tan perfeccionistas son igual de valorados que yo; soy tan autocrítico que no puedo admitir mis éxitos ni disfrutar de lo que hago bien; los errores me hacen sentir sin valor; me deprimo al no poder alcanzar la perfección; me fijo mucho en los defectos en la gente, por lo que no consigo que me caigan bien y esto me hace estar más solo; tengo problemas con amigos y compañeros por mi exigencia y las críticas que les hago; la mayoría de las personas se sienten incómodas con la gente “perfecta”.
- Recordarse que el perfeccionismo está asociado a la ansiedad, depresión, falta de disfrute y problemas con otros, es útil para aquellos que ligan perfeccionismo y felicidad.
- Cuestione a través de la reestructuración cognitiva sus:
- “Reglas dicotómicas”, por ejemplo, que si la casa no está totalmente limpia, es una porquería.
- Pensamientos autocríticos, por ejemplo “he tomado una decisión equivocada, soy un fracaso”.
- Creencias perfeccionistas: “La perfección es posible” (la perfección es un ideal inalcanzable, lo que para uno es perfecto para otro puede que no). “Lo que valgo está determinado por mis logros” (se puede ser feliz y llevarse bien con los demás con logros más pequeños; conviene pensar en alguna persona conocida con muchos logros, pero que inspira poco respeto, y en otra menos ambiciosa, pero a la que se le respeta mucho). “Los errores son terribles” (la mayoría de los errores tienen consecuencias negativas mínimas; además, sirven para aprender. Muchas cosas bien hechas tienen errores, lo importante es el resultado global). “Si no soy perfecto, los demás no me querrán o aprobarán” (bien al contrario, a los demás no suele gustarle la gente perfeccionista).
- Preste atención no sólo a sus errores al actuar, sino también a todo lo que hace bien, y sepa valorar su actuación situando ambas cosas en perspectiva: un error (que puede ser solo percibido, en vez de un error real), o incluso varios, no hunden necesariamente una actuación. En el caso de errores importantes, el cliente debe aprender a valorarlos en su justa medida, analizarlos y pensar en soluciones para corregirlos, si es posible, o para reducir la probabilidad de que se repitan.
- Se acostumbre a identificar, registrar y valorar los aspectos positivos de las actividades que realiza y las cosas que hace bien cada día. Lo mismo puede decirse respecto a sus cualidades positivas. También pueden discutirse con el cliente las pruebas a favor y encontra de aquellas cualidades personales que percibe como negativas. Esto contribuye a combatir los problemas de autoestima.
- Contrarreste la tendencia a anular lo positivo con un “pero” (“el examen me fue muy bien, pero fallé una pregunta fácil”) invirtiendo el orden de sus pensamientos o verbalizaciones (“fallé una pregunta fácil, pero el examen me fue muy bien”) o eliminando la parte negativa (“el examen me fue muy bien”). Esto último puede resultar mucho más difícil de entrada.
- Divida las actividades largas en actividades más pequeñas y se concentre en el proceso de realizar cada una de estas y en disfrutar de sus aspectos agradables en vez de pensar únicamente en el resultado final. Esto último es especialmente importante cuando el resultado final no depende sólo de uno mismo. Por otra parte, también es conveniente dedicar un tiempo a realizar actividades gratificantes o satisfactorias que no impliquen la consecución de un logro.
- Se comporte deliberadamente y de modo gradual en contra de su perfeccionismo. Esto puede hacerse de distintas maneras:
- Estableciendo objetivos realistas (p.ej., reduciendo poco a poco las metas excesivas).
- Poniendo límites de tiempo a las tareas o trabajos a realizar (se parará, se hayan acabado las tareas o no).
- Cometiendo errores deliberadamente.
- Haciendo cada día al menos una cosa por placer en vez de por conseguir un logro.
- Dejando de verificar más de una vez si algo se ha hecho bien.
- Delegando tareas en vez de intentar hacerlo todo uno mismo.
- Comentando con alguien las cosas que se piensa que no se han hecho bien y pidiendo qué se puede hacer para mejorar, etc.
Al actuar de este modo se trata de comprobar lo que realmente sucede: la elevada ansiedad inicial va disminuyendo, aumenta la satisfacción que uno obtiene de la vida, los errores permiten aprender, se sigue siendo bien valorado, mejoran las relaciones con los otros, etc.